El lunes 16 de diciembre tuvo lugar la Convivencia de Navidad de AMPA Poseidón.
"La" porque, aunque fue la primera vez en celebrarse, desde el minuto uno la sentimos como algo muy nuestro y que merece la pena repetir y mantener. Ha sido un gran regalo ese momento de conexión de toda la comunidad educativa donde las familias y los y las docentes del CEIP Posidonia despedimos el trimestre entre risas, canciones y momentos distendidos.
Nos encantó ver la gran acogida que tuvo la actividad y ese comedor tan lleno de vida.
Nunca habría sido posible sin todas esas familias, que de forma visible e invisible, regalaron su tiempo, manos, ideas y cariño para hacerla realidad. Esa es la verdadera fuerza de AMPA Poseidón, el trabajo en equipo.
Un trabajo que empezó a finales de noviembre con la decoración navideña del centro y de los espacios comunes y que, a inicios del mismo mes, hacía un llamamiento a la solidaridad de las familias del cole para celebrar el tradicional mercadillo de navidad.
Se consiguió inundar el centro de donaciones, cartas esperanzadas y de ese espíritu navideño que tanta emociones despierta.
Los y las docentes movieron el engranaje de la ilusión, y los niños y niñas decoraron las puertas de sus clases para participar en el primer concurso cooperativo de decoración navideña. Y esa cooperación tuvo su recompensa en forma de regalos para las aulas y unos diplomas cargados de mensaje para cada nivel.
Ese día había espacio para todas y todos, y todos y todas pusieron sus habilidades y capacidades al servicio de los demás.
Los cuentos de Navidad llenaron los corazones de los peques y no tan peques de mensajes de alegría, fraternidad y esperanza.
A su lado, los objetos donados se iban vendiendo, recibiendo así una segunda vida y ayudando a recaudar dinero para mejorar nuestro centro.
Manos y mentes creativas diseñaron este espacio tan especial. Estuvieron acompañando toda la velada a niños y niñas que daban rienda suelta a su imaginación y confeccionaban sus manualidades.
Las familias más cocinillas endulzaron la velada y compartieron sus tradicionales recetas que pudimos saborear para gusto de todos los paladares. Y aunque el chocolate se hizo de rogar, acabó llegando. "Barriguita llena, corazón contento" que se dice.
Y con el corazón contento nos despedimos cantando villancicos; de los de toda la vida, flamencos, en inglés y hasta en élfico si nos apuran. Tampoco faltaron los bailes y las coreografías improvisadas.
Y para cierre de la jornada, muchas manos que hasta altas horas de la tarde-noche se quedaron ayudando, recogiendo y limpiando. Dejaron a un lado los horarios y las rutinas de casa para que el comedor volviese a su estado normal y la vida del centro pudiese desarrollarse sin altibajos. Manos silenciosas que no salen en las fotos, pero que se aseguraron con este gran gesto que sea posible de nuevo escuchar las risas, las canciones y los cuentos en el comedor, y que el cole y sus espacios se abran cada vez más a las familias.
Apagamos las luces del comedor pero la satisfación de saber que las familias somos capaces de realizar juntas actividades como esta nos iluminará hasta la próxima navidad (o hasta la próxima convivencia que esperemos sea más pronto que tarde).
Agradecer siempre la confianza y la ayuda trasladada por el equipo directivo; Maribel, Eugenia y Rocío. Y también nuestro agradecimiento a cada un@ de los docentes que se acercaron a compartir este momento tan especial con las familias. Disfrutar vuestra presencia fuera de las aulas es también un gran regalo.
Y por último, pero no menos importante, agradecer la labor constante de nuestras elfas Carmenchu, Rocío, Mª Dolores y Esther que, como siempre, aparecen cuando ya nadie las mira para hacer su magia y dejar el centro impoluto hasta la siguiente jornada.
El cole cierra sus puertas (gracias a nuestro paciente y siempre dispuesto Manolo), y las cartas cargadas de ilusión que se recogieron el jueves 19 ya van camino a sus diferentes destinos.
Sólo nos queda desearon una felices vacaciones y que el 2025 nos permita seguir compartiendo en familia, creando momentos para el recuerdo y construyendo una comunidad educativa más fuerte en las que nuestros hijos e hijas se desarrollen felices y en equidad.
¡OS ESPERAMOS EN 2025 !
PD: CARTA PARA LOS PEQUES DE LA CASA