Peque club infantil 3/4 enero. Tejiendo vínculos con El ovillo mágico.

 

Hola familias lectoras,

En la sesión de este mes, el Pequeclub volvió a convertirse en un espacio de encuentro, juego y reflexión compartida en torno a la lectura. El cuento elegido fue El ovillo mágico, una historia entrañable que nos invita a pensar sobre el valor de compartir, ayudarnos y cuidarnos unos a otros.


Comenzamos dando la bienvenida a todos los participantes con nuestra dinámica de pañuelos de colores y canción, un momento pensado para mover el cuerpo, liberar energía y situarnos en el aquí y el ahora. A través del movimiento compartido, vamos creando un clima de confianza y presencia que nos prepara para la historia.

Tras la bienvenida, realizamos el despertar del cuento y dio comienzo la narración conjunta de El ovillo mágico, a cargo de Gema y Julia. La historia fue acompañada por distintos elementos del cuento: peluches, objetos, el ovillo de lana y otros materiales que ayudaron a dar vida a los personajes.




Durante la narración, repetimos juntos un estribillo muy especial cada vez que el erizo tejía algo para uno de sus amigos:

“Tricotí tricotá, Tricotí tricotá
una punzada por aquí,
una punzada por allá.”

Los peques acompañaron la canción con huevos musicales, participando activamente y manteniéndose conectados a la historia desde el cuerpo y el ritmo.

Nos movemos y recorremos el bosque 

Después de la narración, llegó el momento de la pausa activa. Nos movimos como los animales del bosque, cruzamos un río saltando sobre piedras de colores, caminamos por un tronco buscando el equilibrio y llegamos hasta la madriguera del erizo.


Allí nos esperaban unas imágenes que nos servirían para el siguiente momento de reflexión.


Alfombra de reflexión: ¿Qué significa compartir?

Sentados en torno a la alfombra de reflexión, los niños observaron las imágenes encontradas: algunas mostraban situaciones de niños compartiendo y otras no.
Cada peque explicó con sus propias palabras lo que veía y, entre todos, las clasificamos en dos grupos: comparten y no comparten.


A partir de ahí, reflexionamos juntos sobre qué significa compartir, cómo nos hace sentir cuando lo hacemos y cómo se sienten los demás en cada situación. El erizo nos propuso varios retos relacionados con el compartir, ayudándonos a profundizar en este valor desde la experiencia y la empatía.

Manualidad en familia: tejemos nuestro propio ovillo

Para cerrar la sesión creativa, realizamos una manualidad en familia. A cada peque se le entregó un pequeño ovillo y una aguja de plástico, con la que tejieron sobre un molde de cartón en forma de ovillo.


Fue un momento precioso de conexión familiar, de acompañamiento tranquilo, conversación y cooperación, donde el proceso importa más que el resultado. Manitas tejedoras similares a las del Erizo. 


Cierre y despedida

Para despedirnos, volvimos a reunirnos en el centro de la biblioteca y, con percusión de pies y los huevos musicales cantamos nuestro ya conocido cierre:

“Colorín y colorado...
este cuento se ha acabado y muy bien lo hemos pasado.”


Nos llevamos a casa no solo un ovillo tejido, sino también una experiencia compartida que nos recuerda que los vínculos se construyen puntada a puntada, con pequeños gestos cotidianos.

Gracias a todas las familias por vuestra presencia y participación.
Seguimos tejiendo comunidad a través de los cuentos.

Leed mucho y leed bonito, nos vemos en febrero. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

ANDALUCÍA ES ÚNICA

Jornada de Cuentos Coeducativos en el CEIP Posidonia

FAMILIAS QUE EDUCAN - "CÓMO HABLAR PARA QUE TE ESCUCHEN, CÓMO ESCUCHAR PARA QUE TE HABLEN"